Friday, September 09, 2005

CULTURA, SOCIEDAD Y EDUCACION

Cultura, sociedad y educación
Desde su emergencia el sujeto convive con el sinsentido, es de allí que se ve
obligado a significar la vida, instaurando códigos para poder vivir: creencias, mitos,
fantasías, instituciones, normas, ritos, ciencia, técnicas y herramientas.
En todo proceso de conocimiento tropezamos a cada instante con el error y el
equivoco, con la desmesura que desorienta y la constante falla de referencia
estable. La complejidad de los problemas nos desarticula y por esta razón,
precisamente, se vuelve necesario un reordenamiento intelectual que nos habilite
para pensar lo que se presenta como complejo y caótico.
El conocimiento es una orientación del hombre en el mundo, es una forma de dar
coherencia y sentido a su posición interna con respecto a su realidad y a la de los
otros. Pero esta orientación se ve constantemente perturbada por la participación de
esos otros. En el desenvolvimiento e intercambio con los otros, el sujeto sufre una
constante interferencia de su posición interna como de su proceder en el mundo. De
este feed back entre individuos se constituye lo socio-cultural, el medio en donde se
organiza y reorganiza la vida tanto singular de los sujetos como toda la posibilidad
de construcción común de los conocimientos. La ciencia, la educación, la política, los
procesos sociales y económicos no puede escapar al condicionamiento cultural. Las
manifestaciones científicas y culturales ligadas a los conceptos emergentes están
involucradas en circuitos recursivos, en interacciones no lineales dentro de la ciencia
y la cultura misma. La subjetividad y la relaciones socio-culturales se organizan en el
trazado de ciertas metáforas, de ciertos horizontes que generan presuposiciones y
expectativas, configurando creencias y visiones a futuro.
Como sostiene Schnitman (1998) la ciencia, los procesos culturales y la subjetividad
humana están socialmente construidos, recursivamente interconectados, constituyen
un sistema abierto. Precisamente, de estas interfases, de sus descentramientos y
conflictos surgen aquellas configuraciones científico-culturales complejas que
conforman y caracterizan el espíritu que atraviesa una época. Sin embargo, estas
configuraciones transversales son multidimensionales, no son ni homogéneas ni
estáticas, sino que presentan polarizaciones antinómicas y densidades diversas.
Cualquier problemática que se aborde, sea de la índole que sea –educativa, social,
política, económica, etc.-, requiere el concierto de todos los conocimientos
disponibles. Esta convergencia de saberes representa antes que un problema de
erudición una articulación compleja. Abordar la educación desde el punto de vista de
la complejidad implica sumergirse en los intersticios de los saberes y aceptar el
desafió de la incertidumbre de su conclusión.
El aporte de la epistemología de la complejidad
En el marco de este Congreso sobre Educación Superior, la pregunta seria: ¿Qué
recursos nos aporta la “epistemología de la complejidad” para pensar la educación,
en particular -y no solamente-, la educación superior?
Unas de las primeras cosas que habría que decir, seria, tanto la educación superior,
media o inicial hay que pensarlas en conjunto. Desde la “epistemología de la
complejidad” se aboga por un pensamiento que integre distintos contextos al
unísono. La educación superior no debe dejar de sumarse a un proyecto común,
compartido, solidario y social. Si las políticas de educación no tienen esta
perspectiva, cada sector de la educación debe integrarla y dar su respuesta en
conjunto.
En épocas de globalización, se nota una perdida de la capacidad para globalizar, es
decir, para introducir los conocimientos en un conjunto más o menos organizado.
Las condiciones de todo “conocimiento pertinente”, es precisamente la capacidad de
contextualización y globalización. Una reforma del pensamiento no implica anular
nuestras capacidades analíticas o discriminatorias, sino por el contrario, significa
integrarlas en un pensamiento que las relaciones.
Apostar a una visión más integradora sobre educación implica una reforma del
pensamiento. Esta reforma a su vez, necesita de una reforma de la educación. En
este sentido, la reforma debe habilitarnos a afrontar la complejidad, con ayuda de los
instrumentos conceptuales tendrá como misión coexistir con la incertidumbre, la
aleatoriedad y la complejidad. Modificar el pensamiento y la educación no es tarea
sencilla, ya que desde antaño ha dominado un pensamiento simplificador, reductor y
disyuntor. Por esta razón, señala Morin (1999), se trata de una reforma que encierre
nuestra aptitud para organizar el conocimiento, es decir, para pensar. La reforma del
pensamiento es la que permitirá integrar estos modo de relación. Se llama
pensamiento complejo a aquello que intenta superar el obstáculo y la dificultad de
pensar.
Desde la perspectiva de Morin, la finalidad de la enseñanza es “crear cabezas bien
puestas más que bien llenas”. Esforzarse por pensar bien es practicar un
pensamiento que se devele sin cesar por contextualizar y totalizar la informaciones y
los conocimientos, que se aplique sin cesar a la luchar contra el error y la mentira,
esto es lo que nos lleva –en el decir de Morin- al problema de “la cabeza bien
puesta”.
Bibliografía
Morin, E. (1994). El método. Vol. I: el conocimiento del conocimiento. Madrid:
Cátedra.
Morin, E. (1996). El paradigma perdido. Barcelona: Kaidos.
Morin, E. (1998). Introducción al pensamiento complejo. Barcelona: Gedisa.
Morin, E. (1999). La cabeza bien puesta. Buenos Aires: Nueva Visión.
Morin, E. (2000). Reforma del pensamiento, transdiciplinariedad, reforma de la
universidad. En E. Morin, C. L’ Heureux, A. Paloma & V. Gorr, (Eds.), “Complexus”.
Escritos, ensayos: el pensamiento ecologizado (pp. 51-69). Rosario: Laborde.
Morin, E. (2002). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Buenos
Aires: Nueva Visión.
Schnitman, D. F. (1998). Ciencia, cultura y subjetividad. En D. F. Schnitman (Ed.)
Nuevos Paradigmas, Cultura y Subjetividad (pp. 15-34). Buenos Aires: Paidós.

0 Comments:

Post a Comment

<< Home